
Entierro de Cristo - Óleo sobre lienzo, 137 x 175 cm, Museo del Prado (Madrid).
Hasta ese momento en la historia y durante varios siglos posteriores la pintura había sido principalmente considerada un instrumento de representación y su valor social en ello radicaba. Su materialidad, capacidad gestual, chorreados, salpicaduras, cargas y comportamiento espontáneo no era considerado valioso por si mismo y no lo serían de forma oficial hasta varios siglos después durante el siglo XX. Sin embargo, varios pintores a lo largo de la historia notaron estas características en la pintura y las exaltaron en su obra. Uno de estos artistas y el primer europeo en hacer fuerte énfasis en estos aspectos matéricos de la pintura fue Tiziano.
La pintura de Tiziano es desde este punto de vista el primer antecedente de un aspecto de la pintura(su materialidad) que siglos después seria uno de los actores principal de la pintura moderna. Desde la época de los impresionistas y con gran fuerza durante el tiempo de los expresionistas abstractos, la pintura se consideró y utilizo no solo como una herramienta de representación, sino como una entidad independiente y valiosa por sí misma, con la posibilidad de producir mucho más que la ilusión de mimesis, capas incluso de disociarse por completo de esta y crear nuevos mundos ajenos al mundo conocido. Esta forma de pensar sobre la pintura surgida muchos siglos posteriores a Tiziano(más profetizada por su técnica y trazo)sería la que anunciaría el nacimiento de un arte no objetivo, llevando al arte y no solo a la pintura por muchos y muy distintos caminos durante finales del siglo XIX y todo el siglo XX.

Castigo de Marsias - Óleo sobre lienzo, 212 x 207 cm, Museo Estatal (Kromeriz).