Pocos pintores saben realmente cómo usar el color negro. De hecho he escuchado a muchos pintores decir que no les gusta usar el color negro. Dicen que prefieren hacer sus propios negros mezclando colores, habilidad que es indispensable para cualquier pintor. Sin embargo, también he llegado a escuchar a maestros de pintura prohibir el pigmento negro a sus alumnos, por una simple razón lógica: "el negro está prohibido en la pintura". Existen otros pintores, menos radicales, que utilizan algún negro para agilizar su proceso de trabajo. No obstante, son raros los pintores que saben que distintos pigmentos negros, o mezclas de negro, tienen distintas características visuales -no solo tonales-, y que por lo tanto tienen también distintas funciones y características.

Francisco Goya, los pájaros muertos, óleo sobre tela, 1808 - 1812.
El negro es la muerte de las sombras
El tabú actual, en cuanto al uso del negro en la pintura artística, proviene en gran medida de una frase de Monet que dice así: "el negro es la muerte de las sombras". De esta frase muchos pintores dedujeron que los impresionistas no utilizaban pigmento negro en su paleta y por eso comenzaron a no permitir el uso del negro a sus alumnos, diciendo que está "prohibido" añadirlo a la paleta del pintor. Sin embargo, a partir de estudios realizados a los cuadros de Monet, la ciencia ha demostrado que de hecho hay mucho pigmento negro en sus cuadros, es sólo que no lo hay en las sombras. En ellas encontramos más bien mezclas de azul ultramar o mezclas de Alizarina y Verde Viridian.
A este tipo de negros, conseguidos con mezclas de pigmentos, se les conoce como negros cromáticos y son ideales para distintas funciones. Quizá su función más conocida es la de servir como punto de partida para ser mezclados con otros colores luminosos. Los negros cromáticos tienen la ventaja de no "ensuciar" los colores con los que se mezclan, sensación cromática que resulta a causa de la diferencia entre los grosores de las moléculas de distintos pigmentos; esta circunstancia puede ser evitada si se usa un negro cromático en lugar de un pigmento negro, o si se agrisa mediante la teoría de complementarios. No obstante, los negros cromáticos no sustituyen todas las funciones de los pigmentos negros "reales".
![Cómo usar el color negro, según la pintura europea y oriental 2 [Untitled]001](https://www.ttamayo.com/wp-content/uploads/2016/06/Untitled001-1024x899.jpg)
Distintas formas de conseguir diversos negros cromáticos. Imagen extraída del libro "Color Theory", escrito por Patti Mollica.
Distintos tipos de tonalidades negras
Hasta antes del siglo XIX, el negro era ampliamente utilizado por los pintores, pues en realidad no había una gama tan amplia de pigmentos como empezó a haber a partir de la época de los impresionistas. El pigmento negro se utilizaba, entre otras cosas, para producir un color conocido como verdaccio, que era una mezcla de amarillo ocre, tierra o siena, con algún tipo de negro. Esto se hacía porque el color verde era muy escaso y caro, así que con la mezcla de vardaccio podían lograrse tonos de verdes agrisados, sin la necesidad de comprar pigmento verde y/o azul (el cual era aun más caro).
La mezcla de distintos tipos de negros con distintas tierras, ocres y sienas, producían diferentes tipo de verdaccios, mismos que tenían diferentes usos por sí mismos. Debido a que los negros diferentes tienen diferentes densidades moleculares -a parte de diversas variables tonales- estos diferentes verdaccios son útiles en distintas etapas de los cuadros. Los negros que por lo general se utilizaban para realizar las mezclas eran aquellos disponibles en la época: negro de vid, negro de marfil, negro de humo y negro óxido.