En una publicación anterior hablé de las razones que siguen haciendo de los temples, como el temple de barniceta, las técnicas de pintura más completas que hay, y en efecto, con el temple todo se puede, pero si se sabe de qué forma lograrlo.
El temple, así como es un material fantástico, también es un medio algo temperamental, sobre todo si lo queremos trabajar como a otros medios menos exigentes -como por ejemplo el medio acrílico u óleo convencional. El temple es un medio que requiere de nuestra paciencia para compenetrarnos con el carácter del material, así como conocimiento técnico de los materiales que se usan para complementarlo. Sin embargo, lo principal que necesitamos para controlar al temple es únicamente empezar a practicar, no desesperarnos y analizar el comportamiento del material por sí solo y en conjunto con otros materiales. Al final nos veremos recompensados, ya que, como intenté dejar ver en el texto anterior, es una técnica sin igual.
Ahora lo prometido: la receta del temple de barniceta o temple alemán. El temple de barniceta es ideal para ser trabajado en conjunto con óleo, combinación que nos permite lograr todo aquello de lo que hablé en el texto anterior respecto a los beneficios de la mezcla de óleo y temple.

Diego Velázquez, Dios Marte (The God Mars), 179 cm x 95 cm.