La pintura de Degas marcó profundamente el arte de la segundo mitad del siglo XIX. En cierto sentido, podríamos pensar su obra como un conciliador entre el pasado y el presente, debido a que consigue una manera distinta de ver los grandes motivos del pasado, renovados a través de una profunda síntesis estilística. Alejándose con el cambio del naturalismo y augurando la liberación de la pintura, Degas separó en su obra la figuración de la representación preciosista, haciendo un uso más expresivo y más emocional de la pintura.
El resultado de sus exploraciones fue una pintura con alta precisión cromática, profundamente figurativa, mas no mimética: una pintura que dejaba siempre a la vista su proceso, incluso la agitación constante del color y la ejecución nerviosa del trazo; una pintura llena de luces centelleantes, contrastes estridentes y un determinado intento de deshacer las formas. Su modo de pintar muestra líneas más sintéticas y menos descriptivas, que exploran la superficie del lienzo, permitiendo y conservando los accidentes y manteniendo un ritmo al hacerlo. Por medio de su pintura, Degas y otros impresionistas transformaron el juego plástico de la pintura para siempre.

Edgar Degas, Después del baño, Gis al pastel sobre papel.
La técnica pictórica de Degas es una que busca producir efectos intimistas. Él adecuó los ambientes a las necesidades de su obra, transformó la emoción mediante el colorido y exaltó la luz de sus ambientes. Luz azul, caras verdes, vestidos rojos con luces amarillo limón y sombras moradas. Degas enfatizaba las atmósferas para conseguir emociones por color.
Fotógrafo aficionado, se valió extensivamente de este instrumento en las composiciones de sus cuadros. Así mismo, construyó todo un sistema propio de trabajo, basándose en la técnica ya existente de gis al pastel y explorándola en conjunto con otros medios. Degas elaboró su pintura a partir de acuarela, pastel, tinta y carboncillo, a lo que también añadió una mezcla de gises y temples, volviéndola parecida -en algunos casos- a lo que después se llamaría técnica de gis oleoso.