La pintura china ha pasado por muchas etapas a lo largo de la historia. Hoy día existe pintura china contemporánea muy interesante que une pasado y presente. Uno de los máximos representantes de esta pintura es el artista Sun Xun.
Sun Xun (Fuxin, China, 1980*) es uno de los artistas chinos contemporáneos más prominentes y exitosos de su generación. Pertenece a nueva ola de artistas que poseen una visión muy distinta de qué implicaciones tiene ser un artista chino. Esto se explica si se considera que los artistas de las generaciones anteriores vivieron una China muy distinta a la del presente. Esta China de antaño es la China de Mao: aislada y en medio de la revolución cultural, donde los artistas debían trabajar al servicio del estado y donde la libertad individual era una oportunidad muy rara.
En oposición a las generaciones que crecieron antes de los ochentas en suelo chino, la generación de Sun Xun nació con la política de puertas abiertas, con un fuerte influjo de bienes occidentales de consumo y con la llegada de McDonalds, Coca-Cola e internet. La China de finales del siglo XX era mucho menos aislada y dura que la que tuvieron que vivir artistas previos. Esta diferencia de influencias político-sociales se refleja en la obra y en el discurso de los artistas de esta generación, particularmente en la obra de Sun Xun.
Lo interesante es que estos artistas pasaron de conocer un tipo de arte y un tipo de historia única, a tener acceso a un gran flujo de información y a poder adivinar versiones paralelas de la historia oficial de su país. El caso de Sun Xun es particular, puesto que en la primera mitad de su vida vivió la China antigua en su pueblo natal, entrando de golpe a la China nueva en su ingreso a la escuela preparatoria de artes.

Sun Xun, Sometimes Memory Does Lie (A veces la memoria miente), pastel sobre tela, 180 x 150 cm, 2014.

Sun Xun, Sometimes Memory Does Lie (A veces la memoria miente), pastel sobre tela, 50 x 100 cm, 2014.
Las dos Chinas de la adolescencia de Sun Xun
El artista Sun Xun creció en un pueblo minero en el norte de China, cerca de la frontera con Corea del Norte. Lo singular de dicha región del país es que fue una de las que más tardaron en desarrollarse tras la política China de apertura de puertas. Esta circunstancia implicó para Xun crecer en una sociedad en la que el trabajo seguía realizándose en unidades laborales, la educación era sumamente conservadora y la exposición a ideales occidentales era prácticamente nula. Sin embargo, sus elecciones académicas lo llevarían a una de las primeras ciudades en participar en la política de puertas abiertas. Al ingresar en la escuela preparatoria de la academia de bellas artes en Hangzhou, ciudad que estaba muy involucrada en el capitalismo y la cultura occidental, Sun Xun se vio expuesto a la historia del arte global.
Esta circunstancia llevó a Sun Xun a comprender que estaba viviendo en dos países diferentes y en dos épocas completamente diferentes, todo al mismo tiempo. Únicamente tenía que tomar un tren de vuelta a casa y estaría en una era diferente, con una visión histórica y de la realidad completamente distinta. De esta forma se explica que encontremos una colisión de ideas, tiempos, técnicas y culturas en la obra de Sun Xun. Vemos distintas épocas colapsadas y una extraña unificación de varias versiones de la Historia. Además, vemos personajes de la China del siglo XIX interactuando con máquinas futuristas y con situaciones contemporáneas.
De igual manera, es interesante reconocer que en la obra de este artista también se encuentran sistemas tradicionales de pintura china y grabado, conjugados con nuevas tecnologías para producir animaciones en computadora. Los intereses estéticos de Xun pasan por la tradición oriental, enfrentándola a la historia del arte occidental y con métodos de producción de arte contemporáneo. Las técnicas empleadas van, a su vez, desde técnicas conceptuales hasta nuevas tecnologías.

Sun Xun, The Time Vivarium 14 (Vivero de tiempo 14), acrílico y tinta sobre papel montado en aluminio, 150 x 250 cm, 2014.