
La interacción entre el color y el lenguaje
Matiz
Joseph Albers, el importante profesor de la Bauhaus, solía comenzar sus clases de color mencionando lo escasos que son los nombres que damos a los colores en comparación con la cantidad de colores que tenemos la capacidad de ver.
Se dice que los seres humanos podemos ver alrededor de 1,000,000 de colores, sin embargo utilizamos nombres específicos para sólo algunos cientos y, en el lenguaje coloquial, utilizamos sólo algunas escasas decenas. Es por esto que el lenguaje verbal en realidad no necesariamente es una buena herramienta para hablar o analizar el color en cuanto a sus cualidades.
Matices y propiedades de los colores
Cuando hablamos de matices, estamos hablando de una de las propiedades de los colores. Esta propiedad es la que determina si al ver un color lo consideramos azul, verde, amarillo, blanco, naranja, rojo, negro, gris, magenta, violeta o cafe, o alguna variante de ellos.
A su vez existen muchos matices de todos estos colores: matices de verde, matices de azul, de rojo, etcétera. A esto se suma que cuando hablamos de matices en pintura, hablamos de algo distinto a cuando se habla de matices de color en muchas otras áreas del conocimiento. Por "distinto" no me refiero aquí a algo completamente diferente, sino sólo a algo que tiene aspectos que no son consideradas por muchas otras áreas.
Por ejemplo, si llevas tiempo pintando sabrás que, si bien dos pigmentos distintos pueden tener un matiz casi idéntico, a nivel de sensación, una vez colorcados en el cuadro, pueden ser muy distintos.
Pigmentos diferentes, matices parecidos, distintas sensaciones
Pigmentos diferentes, como un amarillo cadmio y un amarillo hansa, aún cuando tuvieran un matiz casi igual y de nombre igual, al verlos a la distancia se sentirían diferente.
Esto tiene que ver con la forma en que los pigmentos interactuan con la la luz refractandola y es una de las cualidades más sutiles de los matices con las cuales podemos experimentar los pintores.
Dependiendo de qué tan delgado o cubriente sea un pigmento, de las cualidades de sus partículas, su capacidad de refracción, el tipo de superficie sobre la cual fue puesto y el medio con el cual fue aplicado, un mismo matiz puede generar gran cantidad de sensaciones completamente distintas.
Así, experimentar con este aspecto del color no sólo se reduce a experimentar los matices según sus nombres (rojos, azules y demás) sino según muchas otras cualidades. Estas cualidades, si bien no necesariamente son "el matiz" mismo, afectan profundamente el cómo lo percibimos.

Josef Albers, De la serie Homenaje al Cuadrado
Distintos pigmentos, distintos colores
Cuando se compran pinturas de distintos colores, uno se topa con una gran cantidad de posibilidades. Para empezar, las hay de distintos precios y en diferentes tamaños, y muchos pintores escogeremos nuestras pinturas considerando exclusivamente precio, cantidad y matiz, al cual por lo general en los empaques se le nombra como hue.
El término hue suele emplearse en los tubos de óleo y en otras pinturas para hablar del matiz de un color que en ese tubo imita otras materias primas. Por ejemplo, si encontramos un tubo de óleo que dice red cadmium hue, quiere decir que ese tubo de óleo imita el matiz del rojo cadmio.
Este tipo de pinturas que imitan matices de otras pinturas suelen, por lo general, ser versiones más baratas de los mismos colores. Éstas se suelen utilizarse por cuestiones económicas o porque aquellos colores que imitan son muy tóxicos y se prefiere no estar en contacto con ellos.
Estas imitaciones de matices son buenas opciones si se está corto de dinero, pero suelen limitar "el jugo" que puede sacársele a un pigmento, independientemente de su matiz.

Cómo se imita un pigmento
Durante algunos años se ha estado debatiendo en Europa si prohibir los pigmentos de cadmio, o no. Sin exagerar, si llegara a hacerse sería un drástico golpe para muchos pintores. Los cadmios son pigmentos brillantes y sumamente cubrientes, por lo que muchos pintores recurren a éstos como herramienta esencial de su paleta de pintura. Los sustitutos de cadmio más convincentes no tienen ni su capacidad de cubrir ni replican lo vibrante de su color, pese a que se acerquen de forma certera a su matiz.
Cualidades de los colores y los pigmentos
Estas diferencias tienen que ver con cómo refracta la luz un pigmento u otro a nivel microscópico. Las partículas de unos pigmentos simplemente interactuan con la luz de forma distinta.
Por lo tanto, aunque se iguale un color, la sensación que el mismo produce y muchas otras de sus características no serán las mismas. Si a esto sumamos que las imitaciones de colores como los sustitutos de óleo cadmio, a parte de pigmentos, agregan otros polvos para asemejar la capacidad cubriente o textura de los pigmentos que intentan imitar, la forma en que el color es percibido cambiará aún más, pues será percibido en conjunto con todos esos otros materiales.