La imprimatura de aceite y la imprimatura de media creta son las imprimaturas ideales para pintar al óleo. Tienen la gran ventaja de ser imprimaturas flexibles, lo cual permite que los cuadros pintados sobre lienzos imprimados con ellas puedan ser enrollados y transportados fácilmente.
A pesar de ser las imprimaturas ideales para óleo, han caído en desuso y ha sido sustituida en el mercado por la imprimatura de gesso acrílica, la cual -como mencioné en la publicación anterior- pese a tener algunas similitudes con la media creta y la imprimatura de aceite, no comparte todas sus características y ventajas.
Es probable que las razones principales por las que las imprimaturas de media creta y aceite ya no se usen sean que éstas requieren ser preparadas con anticipación y que, una vez preparadas, no pueden ser almacenadas por más de una semana sin que pierdan sus cualidades. Esto ha hecho que gran parte de la industria y el mercado de materiales de arte privilegien el uso de gesso acrílico, el cual puede ser almacenado largo tiempo y ser utilizado inmediatamente, sin mayor preparación.
Aún con esas ventajas que el gesso acrílico posee en cuanto a practicidad, a la larga este tipo de imprimatura trae problemas a los cuadros pintados sobre la misma con técnicas al óleo o temple. Estos problemas, mencionados en la publicación anterior, son problemas que jamás se presentarían con la imprimaturas de media creta y aceite. Las ventajas inherentes a éstas imprimaturas tradicionales hacen que su mayor tiempo de preparación valga la pena.
Como prometí la semana pasada, en esta entrada renovada daré la receta de las imprimaturas de aceite y media creta, y explicaré, paso por paso, cómo prepararlas sin contratiempos.

De izquierda a derecha: cola de conejo, carbonato de calcio, aceite de linaza y blanco de zinc.
Materiales de alta calidad
Como se mencionó en el texto pasado, lo más importante para preparar correctamente una imprimatura de aceite o media creta es utilizar materiales de alta calidad.
Es particularmente importante emplear cola pura de conejo, por contener ésta una enorme cantidad de colageína, lo que la vuelve sumamente flexible. A su vez, tiene la característica de ser muy cubriente y, por lo mismo, sellar la tela mejor que ninguna otra cola.
La verdad es que para esta cola no hay sustitución. Lograr una imprimatura de media creta flexible o una imprimatura de aceite enrollable siempre implica emplear cola pura de conejo de alta calidad.

Materiales fotografiados durante el proceso de preparación de la imprimatura de aceite y la imprimatura de media creta
Las recetas tradicionales para imprimatura de aceite e imprimatura de media creta encontradas en libros
Algunos de ustedes, ya sea porque hayan leído más sobre técnicas y materiales, hayan tomado cursos o hayan estudiado la carrera de artes plásticas y visuales, se darán cuenta de que existen diferencias entre las recetas que aparecen en distintos libros. También se darán cuenta de que las recetas de imprimatura que daremos en este texto son también distintas de las que ya conocerán.
Esta diferencia radica en los volúmenes de materiales que se emplean para crear las imprimaturas. Los materiales de pintura actuales son diferentes de los de hace 50 años, 100 años, 200 años 300, etcétera. Los métodos de obtención de las materias primas, así como la forma en que las mismas se refinan, han variado mucho desde la época previa a la revolución industrial hasta el presente. Por la misma razón, las recetas han cambiado con el tiempo, teniendo como consecuencia que los materiales sean ligeramente distintos.
Las recetas de imprimaturas tradicionales más antiguas dicen que se requiere un volumen de cada una de las materias primas esenciales para preparar la imprimatura. La razón detrás de esta medida vaga es obvia: antiguamente los pesos y volúmenes no se medían en gramos y litros. Es por esto que todas las recetas aparecen en volúmenes.

Materiales fotografiados durante el proceso de preparación de la imprimatura de aceite