Examinaremos rápidamente la teoría del color y cómo algunos de los gigantes del arte y otras áreas la han puesto en práctica.

Rueda de color simétrica de Goethe con cualidades simbólicas asociadas, 1809
Piensa en Turner en su estudio de Londres y, 100 años después, en el estudio de Mondrian en París, Malevich en Moscú y Paul Klee en Weimar. Los tres artistas se sientan con una gama de colores frente a ellos. Miran sus paletas, toman sus pinceles, ¿y luego qué? Las elecciones de esos pintores hicieron de cada uno de ellos algunos de los artistas más emblemáticos de la historia, ¿cómo lo hicieron?
Ni Isaac Newton ni los que modificaron su rueda de colores durante siglos pueden reclamar todo el mérito, pero su trabajo ha sido una fuente de inspiración para los artistas durante cientos de años.
Teoría del color de Newton
Nuestra comprensión moderna de la luz y el color comienza con Isaac Newton (1642-1726) y una serie de experimentos que realiza para entender el "fenómeno de los colores". Este científico es el primero en entender el arco iris. Para ello, crea un hoyo en la pared de un cuarto oscuro. Seguidamente, refracta la luz blanca con un prisma, que resulta la proyección de sus colores componentes en una pared blanca al fondo del cuarto: magenta, rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Además, para probar que el prisma no estaba coloreando la luz, volvió a unir la luz, realizando el experimento a la inversa.

Experimento de Newton con el prisma
La luz, el color y la pintura
Pero, por supuesto, la luz es diferente a la pintura, como explica Matthew Gale, el sabio curador del Tate: "Como descubrió Newton, cuando todos los colores se juntan en la luz, se obtiene blanco, pero cuando todos los colores se juntan en la pintura, se obtiene negro. Esencialmente, es casi imposible igualar exactamente lo que nuestros ojos ven en el mundo. Es por eso que el impresionismo es una cosa tan extraordinaria; estaban tratando de capturar el impacto de la luz a través de esta cosa material, la pintura".
Los descubrimientos de Newton fueron claramente de gran importancia para estos artistas, pero fue otro logro histórico que capturó la imaginación modernista a principios del siglo XX.
Teoría del color de Goethe
"El error de Newton fue confiar a las matemáticas las sensaciones de su ojo."
El pensador alemán Johann Wolfgang von Goethe ya era un hombre de estado, poeta, autor y filósofo establecido cuando publicó su teoría del color en 1810. No convencido por la creencia de Newton de que los colores estaban contenidos dentro de la luz, pensó que surgían mediante la interacción de la luz y la oscuridad. También consideró que los colores surgían a través de la interacción de atmósferas como el polvo y el aire.
En verdad, Goethe no era el científico más acertado, pero fueron sus teorías fisiológicas, particularmente sobre cómo vemos el color, lo que realmente cambió el juego. Por ejemplo, mira fijamente el punto en el círculo amarillo durante 15 segundos, luego mira el punto negro a la derecha. ¿Qué color ves?

Un experimento para mostrar imágenes posteriores, descubierto por Goethe.
Evidentemente, la respuesta es púrpura. Goethe descubrió esto (también con azul a naranja y rojo a verde) e hizo una nueva rueda de color simétrica, poniendo estos colores primarios frente a sus complementarios.
Goethe y la psicología del color
De manera crucial, Goethe también señaló que el color puede impactar el estado de ánimo y la emoción. Señaló una división entre los colores "más" y "menos". El amarillo y el amarillo-rojo eran colores "positivos", porque (según él) son positivos y mejoran la vida, mientras que el azul, el violeta y el azul verdoso son colores "negativos", porque (supuestamente) evocan ansiedad e inquietud.
Triángulo de Goethe

Triángulo de Goethe
Goethe creó un triángulo analítico del color. En él, los tres colores primarios rojo, amarillo y azul están dispuestos en los vértices del triángulo. Las otras subdivisiones del triángulo se agrupan en triángulos secundarios y terciarios, donde los colores del triángulo secundario representan la mezcla de los dos triángulos primarios a cada lado de él, y los colores del triángulo terciario representan la mezcla del triángulo primario adyacente a él y triángulo secundario directamente a través de él.
Para Goethe, era muy importante comprender la reacción humana al color, y su investigación marca el comienzo de la psicología del color moderno. Creía que su triángulo era un diagrama de la mente humana y vinculaba cada color con ciertas emociones.
Aunque, por supuesto, sus asociaciones se encuentran en el campo de la subjetividad asociada a la experiencia de cada individuo, la idea de que el color podría desplegarse como una fuerza emocional es poderosa, y fue adoptada por muchos artistas durante los siguientes cien años. Entre los primeros estaba JMW Turner.