Pintar autorretratos tiene una calidad introspectiva, que lo convierte en una de las imágenes más potentes e interesantes de las bellas artes.
Al pintar un autorretrato, eres tu propio modelo. Esto implica algunas ventajas obvias: El modelo siempre estará disponible para ti, no importa la hora en la que trabajes.
A continuación te presento una pequeña guía esencial para comenzar a pintar autorretratos, en donde cubriré los temas esenciales que debes tomar en cuenta. Además te daré ejemplos de artistas de distintos estilos que realizaron autorretratos para que elijas alguno de tu gusto como referencia.
Paso 1: Pintar Autorretratos y el Espejo: ¿Cómo Utilizarlo?
El primer problema que necesitas resolver es, ¿cómo vas a hacer para pintar un cuadro de tu propio rostro? Como respuesta a esta pregunta, te recomiendo que coloques un espejo al lado del lienzo de manera que puedas verte sin tener que mover demasiado la cabeza y el cuerpo.
A continuación te daré una serie de recomendaciones para que tengas en cuenta al momento de aplicar hacer esto:
- Mueve el espejo para que puedas verte fácilmente en él, y además alcances tu paleta, agua y solventes.
- Coloca un punto rojo en el espejo entre tus ojos. Dicho punto te ayudará a ubicar tus rasgos mientras te observas y trabajas en la pintura.
- Retrocede y verifica tu imagen desde la distancia. Es fácil perder la perspectiva cuando trabajas de cerca con tu trabajo. Obtener distancia entre tú y la pintura te ayudará a evaluar tu trabajo y pintar tus proporciones con mayor precisión.
- Notarás que te estás mirando fijamente en el espejo mientras pintas y esto será evidente en tu pintura. Muchos autorretratos tienen como resultado esta intensidad en la mirada.
Paso 2: Pintar Autorretratos y la Iluminación
Como en el retrato en general, la iluminación es uno de los elementos más importantes.
La iluminación te permitirá lograr el contraste deseado entre las áreas de luz y las de sombra. Uno de los ángulos de iluminación más utilizados para los retratos lo puedes crear colocando una fuente de luz en un lado, ligeramente por encima de tú cabeza. Esto proyectará una sombra perfecta y pequeña a lo largo del puente de tú nariz.
Paso 3: Pintar Autorretratos y las Proporciones
Realiza un dibujo preliminar antes de pintar, pues te ayudará a conseguir las proporciones faciales correctas.
Divide el rostro en tercios: de la línea del cabello hasta las cejas, de las cejas hasta la parte inferior de la nariz y de la nariz a la barbilla. Esto te facilitará el trazo del dibujo proporcionalmente.

Recuerda que no todos los rostros son iguales, y por lo tanto las proporciones faciales serán diferentes. Cuando dibujes tu boceto ten en cuenta tus rasgos, especialmente a los que hacen de las proporciones de tu rostro únicas. Por ejemplo: una frente amplia o una quijada prominente.
Evita dibujar los ojos demasiado cerca de la línea del cabello. Los ojos deben estar a medio camino entre la barbilla y la parte superior de la cabeza. Por otra parte, el espacio entre los ojos es aproximadamente del largo de un ojo y equivalente al ancho de las fosas nasales.
Sitúa la parte superior de las orejas aproximadamente a la misma altura que las cejas. Por otra parte, dibuja la región inferior de las orejas un poco más abajo de la punta de la nariz.
Ubica la punta de la nariz a mitad de camino entre el mentón y las cejas.
Paso 4: Pintar Autorretratos, el Estilo, la Composición y la Historia.
Puede que quieras transmitir algo más que una semejanza con tu autorretrato. Intenta pensar en formas de hacer la imagen más expresiva o cómo el retrato puede contar una historia.