Thomas Moran - Mountain of the Holy Cross, 1890
Thomas Moran - Mountain of the Holy Cross, 1890Thomas Moran nació en Lancashire, en Inglaterra y, con su familia, se mudó a los Estados Unidos en 1844. Inspirado a pintar por su hermano mayor, Moran estudió de forma privada en Philadelphia y después, regresó a Inglaterra para seguir estudiando allí.
Mientras estaba de viaje, Moran fue influenciado por el reconocido y exitoso J.M. William Turner, así que Moran se decidió a copiar sus atmosféricos trabajos, cargados de un estado anímico siempre distintivo (tenemos toda una publicación dedicada a este aspecto del trabajo de William Turner, para verla da click aquí).
Se convirtió en uno de los artista estadounidenses más conocidos del siglo XIX. Detrás de sí, este acuarelista dejó un legado definido por el paisaje del oeste. Se concentró mucho en representar lo que hoy en día forma parte de diversos parques nacionales, incluyendo Yellowstone, El Gran Cañón, Devils Tower y Yosemite entre otros. Los paisajes en acuarela y óleos por los que es tan famoso son realmente impresionantes.
También viajó con Ferdinand Hayden en su expedición geológica de 1871 al Yellowstone Superior y documentó muchos lugares en el camino, con sus bocetos y acuarelas.
Su hija, Ruth Moran, donó una vasta colección de los trabajos de su padre -que incluía pinturas al óleo, grabados, acuarelas en blanco y negro, bocetos a lápiz, diarios, fotografías y artículos personales al Parque Nacional de Yosemite en 1935.
John Singer Sargent - Gondoliers’ Siesta, 1904
John Singer Sargent - Gondoliers’ Siesta, 1904.Siguiendo los pasos del gran referente, J.M. William Turner, John Singer Sargent también creó más de 2000 acuarelas en total, aunque durante toda su vida sólo formó parte de dos exhibiciones dedicadas al medio, cortesía de la Galería Knoedler.
Sus aventuras con la pintura empezaron a los 44 años, cuando corría el año de 1900 y mientras él hacía numerosos viajes al norte de África, el medio oriente y, notablemente, Venecia, Italia, lugar que representó en muchos de sus paisajes en acuarela.
Se dice que este artista utilizó una aproximación un tanto inusual a la técnica, pues se valía de una variedad de medios para lograr sus efectos de luminosidad (recursos que hoy en día quizás no nos resultan tan extraños), como frotar lavados húmedos entre sí mientras preservaba el blanco del papel para las luces.
Basta con ver sus trabajos para entender por qué se volvió un referente en el mundo de la acuarela. En nuestro blog contamos también con una publicación dedicada a su forma de trabajar y a la de William Turner, llamada “Elementos de la pintura de John Singer Sargent y William Turner”
John Constable - Stonehenge, 1835
John Constable - Stonehenge, 1835. Victoria and Albert MuseumJohn Constable fue un paisajista británico en la tradición del romanticismo. Nacido en Suffolk, se le conoce principalmente por revolucionar el género del paisaje en la pintura con sus representaciones de Dedham Vale, el área que rodeaba su casa (conocido hoy día como “Constable Country”), las cuales estaban investidas de un intenso afecto.
“Debería pintar mejor mis propios lugares”, escribió a su amigo John Fisher en 1821, “pintar es sólo otra palabra para sentimiento”.
Después de 1829, John Constable prefirió trabajar en acuarela, a diferencia de los bocetos con óleo en los que había estado trabajando hasta entonces.
Estos pasajes en acuarela siguen su característica tradición naturalista y parecen poner un interés particular en la forma en que la atmósfera cambia el cielo. Él la represento regularmente utilizando pigmentos opacos y pinceles gruesos, quizás para poder transmitir un entorno más oscuro.
Elizabeth Murray - Rotting Tree, 1850.
Elizabeth Murray - Rotting Tree, 1850. The Leonora Hall Gurley Memorial Collection.Nacida Elizabeth Heaphy (Murray es su apellido de casada), fue otra prominente acuarelista británica. Formó parte del Royal Institute of Painters in Water Colours y fundó la Sociedad de Mujeres Artistas en Londres.
Elizabeth Murray vivió durante 10 años en las Islas Canarias, asi que naturalmente, muchos de sus trabajos estuvieron inspirados por los paisajes del lugar y su gente, aunque también pintó bastante sobre Marruecos y Andalucía.
Aprendió a pintar por parte de su padre, Thomas Heaphy, y desarrolló un estilo reconocible valiéndose también del “método tradicional inglés”, básicamente, superponía capas finas de colores elaboradamente mezclados para crear un efecto de color y profundidad.
Sus habilidades las desarrolló durante una estancia en Roma, con su padre y su hermano. De hecho, su trabajo llamó la atención del pintor francés Horace Vernet, quien estaba sorprendido con su habilidad y se interesó en sus estudios. Sin embargo, el encuentro no pasó a más pues Vernet fue llamado de vuelta a Francia por el Rey Luis Felipe I para pintar el Palacio de Versalles.
Cuenta la historia que en su camino de regreso a Inglaterra, ella y su padre pararon en Cambrai, Francia. Ya que la ciudad le había resultado muy bella, Elizabeth se sentó a pintarla y atrajo la atención de una muchedumbre. Sin embargo, cuando terminó su pintura fue acusada de ser una espía y se la llevaron presa.