La idea es que identifiques cómo se comportan, cuáles son sus movimientos y cómo se perciben desde el punto de vista del dibujante. Eso es algo que también vas a necesitar bastante: referencias.
A veces quisiéramos crear un dibujo sacado completamente de nuestra imaginación (a mi me sucede con frecuencia) pero lo único que estamos haciendo es complicarnos el proceso creativo innecesariamente. Quizás confiemos en nuestros conocimientos y logremos nuestro dibujo sin utilizar más referencias, pero será un proceso más tardado y puede que, de todas maneras, a la hora de querer dotarlo de más detalle acabemos checando algunas imágenes o fotografías.
Recuerda también que los músculos son las masas que dan volumen al cuerpo y que tipos de cuerpos también hay muchos. De hecho, por eso hay todo tipo de modelos en el dibujo artístico, lo que significa que también puedes utilizar como referencia a quien sea.
dibujos de Stan ProkopenkoCabe notar que en este sentido, la representación del torso femenino es un tanto diferente no solo debido a la anchura de los hombros o al tono muscular en general, sino debido a que el pecho presenta especificaciones propias del género que debes tener en mente al dibujar los senos.

Pero los músculos serían una masa de carne sin ton ni son de no ser por los huesos, que también llegan a notarse y son muy importantes para nuestra base. A continuación hablaremos un poco acerca de ellos.
Los huesos al dibujar el torso
Como ya decía, tanto detalle puede ser complicado de representar y de estudiar, sin embargo, hay cosas que necesitamos conocer. Es importante conocer los huesos porque en realidad los músculos van unidos a estos. Aparte también los puedes utilizar para tu base en un nivel un poco más específico de simplificación, ya que conocer los huesos que interactúan en la estructura del torso te puede ayudar a ubicarlos en un espacio en tercera dimensión.

Observa bien como la caja torácica tiene casi la forma de un huevo, este es un detalle que que puede resultar muy útil de utilizar en tu simplificación, por ejemplo:

Necesitarás tener en cuenta la curvatura de la columna para dibujar el torso desde varias posiciones o ángulos, pues como puedes ver, por más que podamos caminar con la espalda “recta” la realidad es que la columna vertebral no sigue una línea recta como tal, sino que se curva. Después de todo, es esa curvatura en forma de “S” la que crea a su vez la curvatura en las masas del torso.

Las clavículas son otro de los puntos clave al dibujar el torso, ya que literalmente sobresalen y las puedes sentir: los huesos de la clavícula son los que están en la parte superior del pecho y en la base de su cuello.
A medida que se mueven desde el centro más cerca de los brazos, se conectan al hueso de la escápula a través de un importante punto de conexión: la articulación acromioclavicular, así llamada porque conecta la clavícula con el acromion de la escápula (esto sólo es importante por la forma en la que todo está unido, no necesitas aprenderlo de memoria.)

Lo que nos lleva al siguiente punto: Los huesos de la escápula, mejor conocidos como omóplatos, que son importantes de reconocer y estudiar porque al hablar de la parte posterior del torso y del movimiento de la parte superior del cuerpo, siempre están presentes. Los omóplatos conectan el hueso del húmero (brazos) y los huesos de la clavícula.
Son bastante notorios en la superficie y dibujarlos cuando los músculos están muy desarrollados requiere de ser muy observador de la postura y la perspectiva desde la que se van a representar, así como de la iluminación.
De gran importancia para dibujar el torso son también los huesos de la cadera, aunque lo principal es recordar su posición y forma, así como conocer también cómo se conectan con las piernas. Nosotros tenemos una publicación en la que hablamos sobre el dibujo de piernas, por cierto.
Dibujar el torso: Hacerlo simple
Ok, ya hablamos de los músculos y de los huesos que son importantes a la hora de dibujar el torso. Incluso ya vimos una forma de simplificación en la que utilizamos en conjunto algunos de estos y que nos puede servir para dar tridimensionalidad, pero esto también puede ser aún más simple de lograr.
De hecho, entre más lo puedas simplificar al inicio, es mejor. Es por eso también que al aprender a dibujar el cuerpo humano (e incluso objetos) solemos empezar con simplificaciones de “bolitas y palitos”, cajas, esferas y algunas compuestas entre las que podemos encontrar una gran variedad. Su utilidad reside en que son una base sobre la cual podemos ir acomodando más y más detalles.