Por ejemplo, la ftalocianina azul, tiene dos tipos de formaciones de cristales (alfa y beta) que son responsables de su ligera inclinación hacia el rojo o hacia la sombra verde (green shade), mientras que los cambios a la red cristalina de la quinacridona es responsable de su amplio rango, que va desde las quinacridonas rojas hasta sus profundos magentas y violeta.
Ejemplo de estructura cristalina de un azul Yin MinUn ejemplo más es la colección completa de los cadmios, donde el sulfito de cadmio (cadmium sulfide) que es amarillo en su estado más puro, se hace cada vez más rojo y profundo al reemplazar el sulfuro en la red cristalina con cantidades crecientes de selenio. Esta sustitución amplía la cantidad del espectro que puede ser absorbido y, si se agrega suficiente selenio, el cadmio puede de hecho aparecer negro.
La química de los pigmentos puede ser algo por demás interesante y que como artistas hemos de acabar conociendo -al menos hasta un cierto nivel que nos permita trabajar agusto, por lo cual trabajar con esta y otras sutilezas del color so vuelve algo realmente gratificante y es casi una garantía que nuestro conocimiento e interés continuarán aumentando a medida que continuamos experimentando y enriqueciendo nuestro proceso creativo.
Transparencia, opacidad y fuerza del tinte
Estas son sutilezas del color muy importantes a tener en cuenta. La opacidad de una partícula depende en buena medida de su habilidad para dispersar la luz, lo cual está primariamente asociado al índice de refracción de una partícula y de su tamaño. Entre más grande sea la diferencia entre el índice de refracción entre una partícula y el medio que la rodea, más luz será dispersada y más se oscurece la capa que está debajo.
Piensa en cómo la niebla dispersa las luces de un automóvil: es un fenómeno muy similar.
Conversamente, entre más cercanos sean estos números, más transparente parecerá una partícula. El alto índice de refracción del Amarillo Cadmio y el Blanco de Titanio, por ejemplo, es casí el único responsable de su tremendo poder de cubrir y su sentido de opacidad, mientras que el Blanco de Zinc y el Amarillo Hansa aparecen más transparentes porque sus índices de refracción son considerablemente más cercanas a las de un polímero acrílico.
Ya que los pigmentos oscuros con índices de refracción bajos como las ftalocianinas no dispersan mucha luz, su poder para cubrir reside casi completamente en su habilidad de absorber la luz, la carga del pigmento y el groso de la película.
verde ftalo (ftalocianina) de pigmentos KremerAl hablar de las sutilezas del color, otro aspecto del tamaño de las partículas tiene consecuencias igual de dramáticas tanto en la dispersión como en la fuerza del tinte. La cosa es que mientras más pequeñas sean las partículas de un pigmento más efectiva será la dispersión. Esto, hasta alcanzar un tamaño óptimo, después del cual el aspecto puede decaer notablemente.
Si uno continúa más allá de este umbral, la partícula del pigmento se hace cada vez más transparente mientras que al mismo tiempo alcanza un máximo en fuerza de tinte.
Aquí es donde la magia de los óxidos de fierro transparentes reside, ya que el óxido de fierro que es normalmente opaco se produce en partículas tan pequeñas que se vuelven maravillosamente translúcidas y mucho más efectivas al trabajar con glaseados y en la producción de tintes de croma más alto y limpio.
Por otro lado, el Blanco de Titanio es cuidadosamente elaborado para optimizar el tamaño de sus partículas para maximizar la dispersión de la luz; de ahí su opacidad. De hecho, un cristal de Dióxido de Titanio de un centímetro de diámetro es completamente transparente, y es solo cuando el cristal se hace más pequeño que la dispersión se vuelve dominante y es cuando sentimos el pigmento como inherentemente “blanco”, el cual es un efecto similar a la blancura del vidrio finamente molido.
Si el Dióxido de titanio se moliera aún más, hasta la escala de una nanopartícula, se volvería completamente transparente (es un buen ejemplo de lo que ya explicamos antes), lo cual resulta para muchos una cualidad casi mágica teniendo en cuenta la vehemencia con la que se asocia la opacidad al Blanco de Titanio.
Pureza y uniformidad
pigmentos de tierras naturalesLas diferencias en la pureza química de un pigmento en particular, así como la uniformidad en la distribución de su forma y tamaño, son los factores responsables de aún más pormenores de la coloración. Por ejemplo, las tierras naturales deben sus notas particulares y sus matices a diferentes cantidades de oligoelementos, como el óxido de manganeso, sílice, aluminio y arcillas, así como gran variedad de tamaños de partículas.
Si bien esto explica mucho de sus preciados matices, y explica también porqué regiones particulares en el mundo se vuelven codiciadas por ser minas de ocres, sienas y sombras (umbers), también es la razón por la cual estos colores poseen tintes generalmente más débiles y que son menores en croma que el rango paralelos de óxidos sintéticos.
También, debido a que han sido minados, estos pigmentos tienen una variedad de color de lote a lote bastante amplia, dependiendo del nivel de impurezas que haya en la siguiente “pala llena”. El azul ultramar presenta otro ejemplo; uno de los primeros pigmentos sintéticos, es mucho más rico y saturado que el lapis lázuli que vino a reemplazar, el cual como una piedra resultado de la minería siempre traía impurezas de calcita, sodalita y pirita que cambiaban su tono.
Sutilezas del color: las propiedades físicas de la pintura
Es realmente bueno encontrarse con información como esta, ya que uno se puede confundir fácilmente por la estrecha relación entre las pinturas con los pigmentos que las componen, pero hay que tenerlo presente: una cosa son las propiedades de los pigmentos y otra diferente son las propiedades de la pintura como tal. Así pues, las propiedades de la pintura son las siguientes.