Dicho esto, las principales fuentes minerales para el pigmento tierra verde o terre verte, la glauconita y la celadonita, tienen composiciones químicas similares, pero convencionalmente se les sigue separando para referirse a un mineral de origen sedimentario (glauconita) y a un mineral de origen volcánico alterado (celadonita). Claro que solo hasta hace relativamente poco fue posible una distinción tan precisa de ambos minerales.
GlauconitaPropiedades químicas.
El pigmento tierra verde es parcialmente soluble en ácidos y álcalis, proporcionando fácilmente suficientes iones ferrosos y férricos para pruebas químicas. El tratamiento con ácido, sin embargo, puede resultar en una cierta cantidad de efervescencia de las impurezas de carbonato en la muestra, como tiza, blanco de plomo y pigmentos de carbonato de cobre. También, cuando este pigmento es calentado, toma una tonalidad café, formando en terminos de color lo que conocemos como tierra verde tostada.
Debido a la absorbencia de esta arcilla mineral, ha sido utilizado por mucho tiempo como sustrato para colorantes, particularmente en la preparación de los lakes (o lagos) con sus tonalidades de verde más intensas.
Pigmento tierra verde tostada de la marca KremerLa presencia de la montmorillonita y de clorita puede afectar el índice refractivo del pigmento de alguna manera que en la mayoría de los casos sería prácticamente imperceptible, aunque debe de notarse que tal índice incrementa, al igual que el color, con un aumento en los iones férricos y ferrosos.
Para identificar dichos iones se pueden aplicar métodos microquímicos que pueden ayudar a estar seguros de que el pigmento es tan puro como se puede, pero eso queda en manos de los fabricantes, quienes lamentablemente a veces ya ni siquiera utilizan el pigmento como tal en la fabricación de pinturas, sino que se conforman con tener un color o matiz similar en su catálogo aunque no posea las cualidades del terre verte original.
Terre Verte en la historia
El pigmento tierra verde tiene una larga historia como pigmento para artistas, aunque no fue tan fácil seguirle la huella. En su escrito sobre los colores naturales, el arquitecto romano del siglo I A.E.C Vitruvio, mencionaba la creta viridis (literalmente, “tiza/greda verde” o “arcilla verde”). El decía que los griegos la llamaban theodotion, debido a que fue descubierta inicialmente en las tierras de una persona llamada Theodotus.
Tradicionalmente, la creta viridis de Vitruvio se entiende como refiriéndose a la tierra verde. Plinio también describió el “Appian green”, otro pigmento verde de la tierra que tampoco era costoso, como un derivado del pigmento tierra verde, aunque también se le consideraba a este una imitación barata de la malaquita.
Un traductor hizo la conjetura de que el nombre “Appian green” podía ser una enmienda o referencia al apiacum o apianum, que significa perejil, y para algunos estudiosos resultó una identificación al menos plausible, ya que también se prepararon pigmentos verdes a partir de ruda, perejil, aguileña y de la solanácea negra. El jugo de estas plantas se incorporó, de hecho, con tierra verde. En tiempos modernos, la terre verte se sigue utilizando como sustrato para colorantes.
Muestras de pigmentos encontrados en pinturas tradicionales romana para representar el color verde, entre las que figuran minerales como la celadonita, la glauconita y colores como los famosos verde y el azul egipciosEn Europa, los ejemplos más antiguos del uso de las tierras verdes en obras de arte sustanciales los encontramos en frescos, tal como el de la Chapelle des Moines, en Berzé-la-Ville, Francia, que datan de los 1100s. El verde es uno de los rangos de colores limitados utilizados para estas representaciones de martirismo de los santos.
En la edad media, el pigmento tierra verde era a veces conocido por términos derivados de la palabra griega para puerro: prason. Un derivado similar parece estar conectado con el tierra verde en el siglo VII; de acuerdo a ciertos estudiosos de la materia, Isidoro de Sevilla llamaba al pigmento tierra verde “prasina” en su enciclopédico Originum sive etymologiarum.
Como mencioné antes, los artistas medievales utilizaron ampliamente y de manera muy ingeniosa e interesante el pigmento tierra verde como pintura de base preparatoria para la representación de tonos de piel. En este proceso, se colocaba una pintura uniforme no modulada en las áreas donde se iba a representar la piel, que neutralizaba el efecto de los rosados y rojos de los tintes posteriores de la piel.
Esto tenía su propia lógica, pues para lograr una superficie limpia y lisa sobre la que pintar, los pintores preparaban paneles de madera con capas de gesso que generalmente era blanco. ¿Y para que utilizar verde entonces? La cosa es que si los rosados de la carne se pintaban directamente sobre el gesso blanco, se producía un efecto como de "quemaduras solares" en la carne representada. Así, la tierra verde que ahora domina muchas de las pinturas de la época medieval puede ser el resultado de los tonos de piel más claros ya desvanecidos. Esto sentó las bases de la famosa técnica del Verdaccio (checa nuestra publicación acerca de esta técnica).
Michelangelo (1475-1564), The Virgin and Child with Saint John and Angels (‘The Manchester Madonna’) (c 1497), tempera on wood, 104.5 x 77 cm, The National Gallery (Bought, 1870), London.En tratados posteriores, tales como el Manuscrito de Bolognia (siglo XV) y el Manuscrito de Padua (de mediados del siglo XVI), ya se empezó a marcar una distinción específica para el terre verte, donde tierra verde y verde puerro son indicados como colores distintos.