
Alguna vez te has preguntado ¿Para qué sirve la goma arábiga en la pintura? o ¿Qué es la goma arábiga? Entonces esta publicación es para ti.
Parece un simple material más de los que utilizamos los artistas hoy en día, pero esta gomita se volvió tan valiosa que ha sido tema de importancia en conflictos armados (sí, literalmente). Esto, claro, no solo fue por cuestiones estéticas, sino que la goma arábiga tiene muchas más propiedades por las que incluso se le puede encontrar en la industria alimenticia y demás.
Claro está que lo que la vuelve el tema de esta publicación es su uso en la pintura artística, tan extendido y constante durante siglos que en ttamayo estamos seguros de que ya las has utilizado o de que la vas a utilizar próximamente ¡por lo que más vale no irse a la guerra sin fusil! O lo que es lo mismo: nosotros te queremos dar las herramientas necesarias para entender su uso y aplicarla de la mejor manera a tu proceso creativo.
La goma arábiga en la pintura

¿Qué es la goma arábiga?
La goma arábiga, también conocida como goma sudani, goma de acacia, goma de Senegal, goma de la India y por otros nombres, es una goma natural que consiste en la savia endurecida de dos especies de acacia, Acacia senegal (ahora conocida como Senegalia senegal) y Vachellia (Acacia) seyal.
El término "goma arábiga", pues, no indica una fuente botánica en particular. Incluso en unos pocos casos, es posible que la llamada "goma arábiga" ni siquiera se haya recolectado de especies de acacia, pues puede provenir de Combretum, Albizia o algún otro género de planta.
La goma se cosecha comercialmente de árboles silvestres, principalmente en Sudán (80%) y en todo el Sahel, desde Senegal hasta Somalia. El nombre "goma arábiga" (al-samgh al-'arabi) se usó en el Medio Oriente al menos desde el siglo IX. La goma arábiga llegó por primera vez a Europa a través de los puertos árabes, por lo que conservó su nombre, y es aquí donde empieza la historia de la goma arábiga en la pintura europea.
La goma arábiga en la pintura medieval y de épocas posteriores
En la Edad Media, la goma arábiga era muy valorada en el continente europeo entre los escribas e ilustradores. Tras el dorado de las letras en los manuscritos iluminados, la aplicación del color fue la etapa final. Para ello, los ilustradores mezclaban pigmentos en un medio aglutinante. Hasta el siglo XIV, el medio más común era el glair, que era un tipo de temple obtenido a partir de claras de huevo.
La goma de Acacia (o goma arábiga) es cosechada de los árboles salvajes de acacia que crecen principalmente en África (PRNewsFoto/Alland et Robert)Sin embargo, el glair no sólo era difícil de preparar, también reducía la intensidad de los colores (aunque para hacerle algo de justicia, hoy se sabe que se puede utilizar de forma más opaca con el gouache, revisa nuestra publicación “3 Formas de hacer gouache en casa”). Cuando se descubrió que la goma arábiga, que era tan fácilmente soluble en agua, se podía aplicar más finamente y que los colores resultantes eran más transparentes e intensos, se empezó a utilizar la goma arábiga en la pintura en vez del glair.
La goma arábiga es, pues, un medio soluble en agua espeso y glutinoso que se parece un poco a la melaza dorada. Tal aglutinante no podía escapar a la mirada curiosa de los artistas, siempre ávidos de encontrar nuevas técnicas y materiales, medios, pigmentos y demás, por lo que acabó volviéndose el medio más conocido para pintar a la acuarela.
Como acertadamente comenta la artista Rachel Levitas, las pinturas de acuarela son esencialmente pigmentos, goma arábiga y un poco de glicerina (si quieres saber más de ello, puedes revisar nuestra publicación “Cómo hacer acuarelas artesanales”), por lo que si agregas más goma arábiga a la pintura mezclada, actuará como diluyente; esto hará que la pintura sea más viscosa, por lo que se comportará más como un barniz.
Imagen de la página oficial de pigmentos KremerLa goma arábiga en la pintura artística funciona asentándose sobre la superficie del papel en lugar de empaparlo o ser absorbido y tarda más en secarse. Esto es especialmente útil si deseas crear cualquier aguada -especialmente una aguada con degradado- ya que tienes más tiempo para manipular y mezclar la pintura.
El artista Kevin Macpherson sintetizó la forma de trabajar con la goma arábiga para la página Artist’s Network diciendo que, básicamente, puedes usar esta sustancia de dos maneras en la pintura: agrégala a colores individuales a medida que los mezclas, o agregándola al agua que estás mezclando con tus pinturas.
En el primera caso, viertes un poco de goma (previamente diluida) en un plato pequeño para evitar contaminar el frasco con el color, luego sumerge la brocha en la goma arábiga y agrégala a la mezcla de color y agua en tu paleta. Su adición afectará solo a los colores que estás mezclando. En el segundo caso, agregas una pequeña cantidad a tu agua de mezcla; la adición afectará a todos los colores que mezcles.
¿Proporción exacta de pintura y goma arábiga?
Como bien dice Sarah Meem de la página Our pastimes, ninguna regla absoluta explica exactamente cuánta goma arábiga agregar a las pinturas de acuarela (los volúmenes, como sabes, pueden variar). Generalmente, si se va a trabajar con la goma a disposición propia, se pueden probar diferentes niveles de la mezcla de pintura y goma en papel de acuarela y luego esperar a que la pintura se seque.