Yves Tanguy, Mama, Papa is Wounded!, 1927.Para hablar de las técnicas surrealistas utilizadas en las artes pictóricas, primero hay que empezar por conocer de qué se trató esta corriente creativa.
Andre Breton encendió el movimiento artístico conocido como surrealismo con la publicación del Manifiesto del Surrealismo en 1924. En dicho manifiesto hace un llamado a la humanidad a reclamar los derechos de la imaginación y derrocar el reino de la lógica en la sociedad.
Inspirado tanto los avances en materia de psicología y los postulados de personajes como Sigmund Freud como en el escudriñamiento del mundo mágico de la espiritualidad humana y la concepción de su comunicación con el mundo más allá de la fachada de la realidad, Breton creía que la sociedad se beneficiaría de las percepciones del inconsciente.
Para sacarle jugo al inconsciente, Breton pidió la "resolución futura de estos dos estados, el sueño y la realidad, que aparentemente son tan contradictorios, en una especie de realidad absoluta, una surrealidad" (Manifiesto del Surrealismo, p.14).
Hoy en día, el surrealismo es mejor conocido por su arte, pero fue un movimiento interdisciplinario que estuvo activo desde la década de 1920 hasta la de 1960. Los surrealistas estaban unidos en su objetivo de rehacer el mundo a través de las emociones, y en esta publicación conocerás como solían trabajar para plasmarlas valiéndose de las artes gráficas.
Giorgio de Chirico, The Uncertainty of the Poet, 1913.Surrealismo: Técnicas surrealistas y sus autores
Si bien nunca lograron transformar la sociedad como lo idealizaron, los surrealistas produjeron algunas de las grandes obras del arte y la literatura del siglo XX. Las imágenes e ideas del movimiento surrealista, como la belleza maravillosa y convulsa, fueron muy influyentes y continúan influyendo en el arte contemporáneo y la cultura en general.
Por eso es que queremos abordar este tema. Hoy en día existe una apertura que parece casi natural hacia este tipo de aproximación a la mente desde las artes, pero no sería así de simple si no hubieran existido movimientos artísticos y de pensamiento como el surrealismo. Derivado proporcional de esto es el número de artistas contemporáneos interesados en los fundamentos y procesos de trabajo de artistas como el mismo Andre Breton, Salvador Dalí, Man Ray, Joan Miró y compañía, aunque no siempre se mencionan tan puntualmente.
Quizás sea que lo que se lleva las palmas al poner las cartas del surrealismo sobre la mesa es su visión, pero todas las técnicas surrealistas, aparte de un testimonio de las profundidades de la mente humana y su relación con la temporalidad, son también aquello que permite crear una conexión con estas mentes brillantes de antaño y su percepción del mundo mediante la labor artística gráfica, la cual se mantiene en constante búsqueda de materiales y herramientas de expresión.
Max Erns, Ubu Imperator, 1923.Arte, guerra y creación
Las raíces del surrealismo se pueden encontrar en el espíritu de rebelión del movimiento dadaísta. Dada fue un movimiento de vanguardia, iniciado en 1916, que se dedicó a derrocar los órdenes establecidos de la sociedad. Los artistas y poetas del movimiento Dadaistas se inspiraron en los horrores que habían experimentado en la Primera Guerra Mundial.
“Nosotros, los jóvenes, regresamos de la guerra aturdidos, y nuestro disgusto simplemente tenía que encontrar una salida. Esto, naturalmente, tomó la forma de ataques a los cimientos de las civilizaciones que habían provocado la guerra: ataques al lenguaje, la sintaxis, la lógica, la literatura, la pintura, etc.”
—Max Ernst.
Artistas como Ernst participaron en la “violenta protesta contra todos los valores aceptados en la sociedad, la moral, la política, la literatura y el arte” del dadaísmo, así que no sería raro que las técnicas surrealistas de las que vamos a hablar no sólo nos recuerden a aquellos que las utilizaron antes que nosotros, sino que carguen con su impulso creativo para mezclarlo con nuestra propia creatividad e imaginación, invitándonos a dejar salir al subconsciente a través de formas de trabajar que pueden ir más allá de lo convencional.
Para esto, un concepto que se debe tener muy presente y que está en todo momento presente en el surrealismo, es lo que Breton y su pandilla denominaron yuxtaposición, lo que significa el hecho de que dos cosas se ven o se colocan juntas con un efecto de contraste de diferentes imágenes y movimientos de formas inesperadas. Las obras de arte surrealistas se construyen con frecuencia para representar o comunicar sueños, pesadillas o la imaginación, liberando al artista de las limitaciones de la realidad.
Leonora Carrington, Operación Miércoles. Temple sobre masonita, 1969.Las 8 técnicas surrealistas
Los surrealistas desarrollaron varias estrategias particulares para impulsar las respuestas psíquicas o técnicas surrealistas, cargadas de la magia energética que para ellos impregnaba la imaginación creativa y que era utilizada para socavar los instrumentos de la razón y la religión que limitaban la experiencia humana. Estas son 8 de sus técnicas.
André Masson, Dibujo Automático, 1927, tinta sobre papel.1| Automatismo
La primera de las técnicas surrealistas que lista la página Artlex en su blog (las cuales hemos adaptado aquí) es una de las técnicas más populares utilizadas por los surrealistas:el automatismo. El automatismo en el arte es un grupo de técnicas creativas para generar imágenes desde la mente inconsciente durante el proceso creativo, sin intervención de la mente consciente.
Automatismo es un término tomado de la fisiología que se refiere a comportamientos y acciones automáticos e involuntarios que son inconscientes, como la respiración, la motricidad, los tics nerviosos, el sonambulismo y muchos otros.
Los surrealistas adoptaron esto en parte de las técnicas psicoanalíticas de asociación libre empleadas por Freud, que revelaban los pensamientos inconscientes de los pacientes a través de monólogos desenfrenados, y en parte de la escritura espiritual de los médiums, que se pensaba que canalizaban mensajes del difunto.
Los surrealistas creían que el inconsciente era una fuente de creatividad más poderosa que cualquier cosa producida por la mente consciente y usaría el automatismo para dibujar, pintar, escribir y hablar. Muchas de estas técnicas fueron en su mayor parte una contribución del artista experimental Max Ernst.
El dibujo automático o garabato, por ejemplo, es un dibujo compuesto por una línea continua que se dibuja sobre una superficie sin una intención específica y un concepto preconcebido. Luego, los surrealistas usarían su mente consciente para reconocer formas en el dibujo abstracto y vincularlas a formas y temas reconocibles. El método de dibujo automático también se aplicó a la pintura y otros medios.