No existen accidentes, llegaste hasta aquí para comenzar tu aventura, escucha el llamado de una tradición de pintura que desea perpetuarse a través de ti, con esto en mente es que hemos tomado la misión de investigar, resguardar y divulgar las técnicas de pintura, para regresar a los artistas sus armas y contribuir a la plástica actual. Por esto mismo hemos fundado un blog lleno de recursos gratis, una escuela donde impartimos cursos de especialización técnica y una tienda de materiales especializados. En Ttamayo nos preparamos cada día para ofrecerte la mejor experiencia de pintura al estar conscientes de las necesidades específicas que como artista puedes tener.
El mundo del arte tiene múltiples problemáticas: instituciones, personajes, políticas e incluso la formación de los artistas. Es momento de liberarnos. Tomar en nuestras manos el destino del arte implica no depender en todo sentido de nuestro contexto, es tomar un papel activo en el futuro desde nuestro presente, se trata de tomar las armas y luchar por nuestro futuro. Como artistas, nuestras armas no son mecánicas ni se fabrican en serie, son técnicas, ideas que representan cambios y transformaciones en nuestra realidad.
Nuestro estimado maestro Luis Nishizawa, repetía a nuestra fundadora la maestra Luz García Ordóñez una frase que recibió como legado de su profesor José Chávez Morado, "No olviden las técnicas, los están enviando a la guerra sin fusil" una frase que nosotros recibimos de la mano con una misión, mantener las técnicas tanto en su enseñanza como en la disponibilidad de los insumos que los artistas requieren para poder desarrollarlas, mientras integramos las nuevas técnicas que se desarrollan a cada momento.
La maestra Luz García Ordóñez y el maestro Luis Nishizawa en una exposición del último en los 90sLos artistas no empezamos de la nada
Para ser libres como artistas debemos tener claro que no se trata de un concepto abstracto, sino de una búsqueda concreta y multifacética que involucra, libertad de expresión, individual, de pensamiento, política y económica. Sin alguna de ellas la creación seguirá, pero no con el potencial adecuado, no se trata de crear con las sobras, los artistas tenemos la capacidad de transformar cuando conocemos cómo hacerlo.
Nos han intentado convencer de que el talento surge en otra parte y no entre el artista y sus materiales. Que solo la práctica nos puede hacer avanzar sin tomar en cuenta que no empezamos de la nada, partimos de una larga tradición de lo que el maestro Luis Nishizawa y Chavez Morado llamaban el oficio de pintor, un elemento básico que se compartía desde la antigüedad, las técnicas de pintura que permitían generar nuevas maneras para crear, de ver y de sentir.
Cada nueva técnica es el equivalente a agregar una nueva lengua, la manera en que nos comunicamos se enriquece para otorgar formas nuevas de creación, necesitamos a estas para comunicar de manera adecuada aquello que queremos representar, ya que no podemos generar en el vacío, las técnicas son nuestro verdadero material, no el óleo comercial, ni el acrílico, se trata de entender cada material desde su química, aprender las formas en que los grandes maestros las utilizaron para generar efectos únicos que se adecúan a una necesidad específica.
La maestra Luz García Ordóñez con los maestros Luis Nishizawa y José Chavez MoradoLos secretos de taller
Como artistas necesitamos comprender que un negro puede recibir tanta luz como cualquier otro color, o que un poco de huevo puede hacer la diferencia entre terminar una pintura en unas horas o tardarse varios días. Es el equivalente en fotografía a descubrir cómo funciona un obturador y la velocidad de captura, no se puede experimentar sin libertad y es esto lo que puede ofrecer el dominio de las técnicas.
No se trata de reinventar con cada generación aquello que por miles de años se ha trasmitido, la forma en que la educación artística funciona en la actualidad determina un fracaso anunciado, en el que se prepara a las nuevas generaciones como obreros de una maquinaria que no existe, ni existirá, no hay fábrica que necesite artistas como alimento.