Desde tiempos antiguos hasta la actualidad, los artistas hemos sido objeto de segregación o idealización en la sociedad, a menudo divididos en dos categorías: aquellos que se consideran revolucionarios y aquellos que son relegados a posiciones preestablecidas como parte de una estructura. Este fenómeno se remonta incluso a la antigua Grecia, donde filósofos como Platón en su obra "La República" abogaban por la expulsión de los poetas y artistas de la sociedad ideal, considerándolos peligrosos por su capacidad para subvertir el orden establecido y desafiar las normas sociales.
A lo largo de la historia, esta segregación ha persistido, con los artistas revolucionarios a menudo siendo marginados o perseguidos por sus ideas innovadoras y su desafío a las convenciones establecidas. En contraste, aquellos artistas que se conforman con los estándares establecidos y producen obras que no amenazan el statu quo suelen ser aceptados en la sociedad.
La pintura, como forma de expresión artística, tiene una historia que se remonta a miles de años atrás, con evidencias arqueológicas de pinturas rupestres que datan de hace más de 40,000 años. Estas primitivas manifestaciones artísticas, encontradas en cuevas y abrigos rocosos en diferentes partes del mundo, reflejan la necesidad innata del ser humano de expresarse a través del arte visual. A medida que la humanidad evolucionó y se desarrollaron civilizaciones más complejas, la pintura se convirtió en una forma de comunicar ideas, emociones y experiencias a través de imágenes y símbolos.
Pintura rupestre paleolítica de la cueva de Altamia, EspañaEs en la comunicación más allá del tiempo y del uso de elementos que pueden comprenderse más allá del idioma que los artistas adquirieron una posición privilegiada desde el origen de la civilización.
Los primeros artistas prehistóricos utilizaban pigmentos naturales que encontraban en su entorno para crear sus obras. Estos pigmentos incluían minerales que hasta la fecha empleamos en la pintura artística como el óxido de hierro (ocre) para el rojo y el amarillo, carbonato de calcio (blanco), carbón vegetal (negro) y arcilla (marrón).
Pintura al fresco
A medida que las civilizaciones antiguas se desarrollaron y florecieron, las técnicas de pintura también. En el Antiguo Egipto, por ejemplo, los artistas utilizaban pigmentos minerales mezclados con agua y cal para crear frescos y murales en templos y tumbas. El azul egipcio, hecho de sílice y cobalto, y el verde egipcio, hecho de cobre, fueron algunos de los pigmentos más populares en la pintura egipcia. La técnica del fresco, que implicaba aplicar pigmentos sobre una capa de yeso húmedo, permitió a los artistas egipcios crear obras duraderas y vibrantes que aún se pueden apreciar hoy en día.
Pintura Jeroglífica en el interior de las paredes de un templo antiguo de Egipto, en Dendera.Encaustica
El encausto, una técnica pictórica utilizada durante la época romana en la región del Fayum en Egipto, ha desempeñado un papel significativo en la tradición de la pintura figurativa. Esta técnica, que implicaba la aplicación de pigmentos a paneles de madera o piedra caliza, fue utilizada principalmente para retratar a individuos fallecidos que eran colocados sobre sus rostros en momias o en ataúdes. La importancia del fayum radica en su capacidad para capturar la apariencia y la personalidad de los sujetos de una manera realista y detallada, lo que reflejaba las creencias egipcias sobre la vida después de la muerte y la importancia de la preservación del aspecto físico.
Retratos mortuorios del Fayum. Egipto, periodo romano. Siglo 2 a. C.
Estas pinturas no solo sirvieron como retratos conmemorativos, sino que también proporcionaron valiosas representaciones de la vestimenta, la moda, los peinados y los rasgos faciales de la época, ya que se utilizaban para un elemento tan significativo como la trascendencia inmortal. Además, las obras del fayum han influido en la evolución de la pintura figurativa a lo largo de la historia, inspirando a artistas de diversas épocas y latitudes a explorar técnicas de representación realista y a buscar formas de capturar la esencia y la individualidad de sus sujetos en sus obras.
Pintura al Temple
En la antigua Grecia y Roma, la pintura se utilizaba principalmente para decorar cerámica, frescos y murales en edificios públicos y privados. Los pigmentos utilizados en la pintura griega y romana eran similares a los utilizados en el Antiguo Egipto, pero se desarrollaron nuevas técnicas de aplicación, como la aplicación de capas de cera sobre los frescos para protegerlos y mejorar su brillo.
Fresco. La Villa de_los_misterios. Iniciación de una mujer en un culto especial a Dionisio. Siglo I a. C, zona cercana a Pompeya, Italia.La pintura al temple, que consistía en mezclar pigmentos con agua y clara de huevo, también se hizo popular en la antigua Grecia y se utilizó para crear obras de arte duraderas y detalladas.
Durante la Edad Media, la pintura experimentó una transformación significativa con el surgimiento del arte cristiano y la proliferación de iglesias y catedrales en toda Europa. Los artistas medievales utilizaron pigmentos minerales y orgánicos, así como también metales preciosos como el oro y la plata, para crear obras de arte religioso que adornaban los interiores de las iglesias y los altares. La técnica del temple, que había sido utilizada en la antigüedad, continuó siendo popular durante la Edad Media, pero poco a poco se desarrollaron nuevas técnicas de pintura que permitían a los artistas crear obras más detalladas y realistas.
Durante la Edad Media y períodos anteriores, la pintura figurativa estuvo sometida a restricciones impuestas por la Iglesia Católica, que insistía en que las representaciones visuales debían seguir un estilo icónico y simbólico en lugar de retratar figuras de manera realista, cabe señalar que la Iglesia Católica no fue ni la primera ni la última en imponer restricciones a la pintura. Esta prohibición se derivaba de la preocupación de la Iglesia por evitar la idolatría y la adoración de imágenes materiales, así como de su deseo de controlar la representación de temas religiosos para garantizar su ortodoxia y coherencia doctrinal.