Eduardo Rubio Elosúa: Próxima exposición en París
abril 16, 2012Nuestro amigo Eduardo Rubio Elosúa, ofrecerá una exposición en el espacio Canon de París. Pueden visitar su sitio web para conocer más sobre su obra.
Nuestro amigo Eduardo Rubio Elosúa, ofrecerá una exposición en el espacio Canon de París. Pueden visitar su sitio web para conocer más sobre su obra.

Lo primero que salta a la vista al ver sus obras es el conocimiento del oficio. Se nota una profunda compenetración de ella con su obra. La primera impresión es que cada pintura le llevó mucho tiempo hacerla. Vemos en cada cuadro muchas capas de pintura al óleo, mismas que la artista tuvo que dejar secar antes de aplicar la siguiente. Vemos muchísimo trabajo, y un trabajo muy fino.
Sus cuadros nos sorprenden también por la manera como ella aborda sus temas. Se trata de acercamientos a nopales, magueyes y cactus, plantas todas ellas muy mejicanas, que sin embargo, los aborda de tal forma que crea composiciones barrocas muy complejas. Cada elemento de la composición se distingue perfectamente y está trabajado como si fuese un elaborado retrato del objeto. Mirando con atención, encontramos una gama infinita de colores dentro de cada penca de algún nopal, lo mismo en los colores que utiliza para pintar las espinas.
El manejo de su paleta es excepcional principalmente si ponemos atención a la gama de verdes que utiliza. En su obra no hay improvisaciones; es fruto de un esmerado esfuerzo y disciplina en el oficio, algo que cada día vemos menos en los llamados artistas contemporáneos.
Igualmente, cada cuadro recoge de manera inconfundible el espíritu de un México profundo, este país que ella ha elegido para ejercer su oficio. Es curioso cómo en un detalle tan pequeño, como lo son sus acercamientos, podemos encontrar concentrado el espíritu de todo un país.
Zelmar Sham-Doux. Ecrivan et critique d’art
Lourdes Islas nació, creció y se formó como arquitecta en el Estado de Guanajuato. Realizó sus estudios de Maestría en Restauración de Monumentos y Sitios en la ciudad de Roma en donde vivió ocho años. Su pasión por la arquitectura la comparte con otras dos pasiones: la pintura y la gastronomía.
La vida la ha consentido ofreciéndole la oportunidad de trabajar en muchos palacios como conservadora, como restauradora o directora de museos que se encuentran dentro de éstos. En Roma una buena parte de su espíritu se formó gracias a la convivencia con personas muy distinguidas como el arquitecto Paolo Portoghesi, la señora Ida Parodi o la Principessa Palavicini de quienes tomó muchas referencias valiosas.
Ha sido catedrática de Historia de la arquitectura y de Historia del Arte tanto en el Tecnológico de Monterrey como en la Universidad de Monterrey. Dirigió por varios años el Museo del Obispado y ocupó el puesto de Directora de Cultura en la Sultana del Norte.
En el terreno de la pintura fue seleccionada como participante en la segunda bienal del Museo Pedro Coronel en la ciudad de Zacatecas (año 2010) y ha sido discípula de la pintora chilena Ximena Subercazeaux y de la mexicana Luz García Ordóñez.
La educación de su ojo en el arte es resultado de múltiples viajes recorriendo los principales museos de Francia, Italia, España, Inglaterra, Holanda, Bélgica y Norteamérica. Es amante de las conversaciones inteligentes siempre sopeadas con buen vino, buen mezcal y buenas viandas.

“Naturalismo Barroco”. 2010. Oleo/tela, 120 X 120 cm.
EL ANTIGUO COLEGIO JESUITA SE COMPLACE EN INVITARLO A LA INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓN : “HACIA UN NATURALISMO BARROCO”
OBRA DE LA MAESTRA:
LOURDES ISLAS DE LA VEGA
SÁBADO 11 DE JUNIO 12:00 HORAS
Antiguo Colegio Jesuita, Mich. México.

Pequeñas o grandes historias de poder. Cada uno de nosotros ha experimentado, ha saboreado en mayor o menor medida, el placer que proporciona la capacidad para movilizar, para oprimir o ejercer una fuerza sobre alguien, sea éste una nación, una etnia o una sola persona. El poderío crece y se hace más potente en la medida en la que el otro –o lo otro que está sobre la mira– termina por revelar su debilidad y por lo tanto su capacidad de sometimiento. En este sentido, la relación de poder que hemos establecido con la naturaleza misma, especialmente con la fauna que la compone, es ejemplar: el hombre ha perfeccionado sus técnicas de control sobre los animales, ha “evolucionado” en la medida en que ha aprendido a domesticar ese elemento irracional, extraño e insólito que si bien se materializa en determinadas especies, también está arraigado de modo simbólico en un tipo de comportamiento humano, con frecuencia reprimido por medio de la razón, que nos recuerda nuestro lado salvaje o, dicho en términos más explícitos, nuestro componente animal. Llama la atención que sea precisamente una pieza con claro valor autoreferencial que Jorge Llaca produjo en torno a la meditación estética (La urdimbre de la imaginación, 2006) aquella que irrumpa en un espacio dominado por el simbolismo animal: las primeras plataformas de Imagina Museo Interactivo que representan la riqueza de la fauna en dos regiones del mundo. Más que una paradoja, estamos frente a una fuerte tensión entre dos centros de poder; dos fuerzas que pugnan por mostrar su primacía sobre el otro: por un lado, el dominio de la razón, de la introspección de un artista que reflexiona sobre su propio oficio, y por el otro, el dominio de la bestia, el grito feroz del león rampante, la mirada, ora penetrante, ora cautivadora de la gacela africana. La intervención de Jorge Llaca no resuelve esta tensión, más bien se suspende en el espesor de la urdimbre misma, en el tejido que se distiende entre las dos plataformas y que produce una escenografía francamente perturbadora. Si bien, como pieza individual, La urdimbre de la imaginación ya tenía incorporado un gesto de alteridad (la capacidad de mirarse como otro), la invitación para intervenir este recinto ha hecho posible que dicho gesto potencialice el desdoblamiento del artista en compañía de su par animal.
Iván Ruiz – curaduría.
Quedan cordialmente invitados.


Cortesía de Eduardo Rubio Elosúa.
Toan José Castelao nos invita a su nueva exposición individual en el Museo-Taller Luís Nishizawa, donde nos cautiva con su sello poético. La profundidad y el silencio caracterizan esta nueva muestra de patente madurez artística.
Toan José Castelao, rescata de la vida la humildad para representar soberbiamente el sentimiento mas sublime de su ser: el dibujo, transformado en paisajes desérticos del norte del país; rescata de la existencia de la nada, el negro que al mismo tiempo es matiz que permea para dar lugar a la luz. En sus paisajes, José Castelao da origen a la claridad desértica; de su más limpida imaginación pulcra recrea los momentos de la naturaleza y transforma el desierto y su entorno en monumentales paisajes de tristes horizontes, nostálgicos y melancólicos inmersos de gran capacidad creativa y sobre todo intensa meditación. Paz, sosiego, tranquilidad y quietud son una constante, a la vez que el nacimiento de la luz se patentiza en sus composiciones creadas a1 natural en la yerma sabana de Sonora y de la doncellez de las islas de Baja California. Paleta discreta, límpidas y desleídas tonalidades son las características principales de su dibujo; sobriedad, Concentración rnisantrópioa y meditación denotan laboriosidad y a la vez síntesis estética de las formas conjugadas de volatiles transparencias en su atmósfera paisajista, donde los contrastes tonales de blanco y obscuro destacan lo candente y árido del desierto. Contemplar los paisajes de José Castelao es oirlos hablar, es levítar en sus horizontes profundos y sin fin; son paisajes nitídos de impecable pureza, armonía, transparencia y movimiento, paisajes que atrapan la magia y el espectáculo de la naturaleza. Su sensibilidad le permite visualizar y ‘escuchar los más mínimos y severos detalles del desierto, Toan todo lo oye y lo percibe con hábil imaginación de gran artista esa es su lucha, es su vocación porque busca y encuentra inequívocamente sus composiciones. Plenitud y vigor se fusionan en los contenidos de sus múltiples Creaciones, sean paisajes naturales o urbanos; de la figura humana (retratos) esplende vitalidad, lo que revela la solidez artística del expositor.
– Juan Manuel Reza González